El asesinato de Álvaro Gómez Hurtado, el 2 de noviembre de 1995, doloroso para el país y dolorosísimo para quienes tuvimos la oportunidad de estar cerca de él, personal, política y periodísticamente, se me ha convertido en una obligada cita anual con su memoria.
…la izquierda no sólo se apoderó políticamente de gran parte de Latinoamérica sino lo que es muchísimo más grave: hegemonizó las aulas, las cátedras, las letras, las artes, la comunicación, el periodismo y, en suma, secuestró la cultura y con ello modificó en mucho la mentalidad de la opinión pública: la revolución dejó de expropiar cuentas bancarias para expropiar la manera de pensar (Márquez y Laje, p.15).
La evolución de la pandemia comienza a plantearle interesantes preguntas a la economía colombiana. La crisis es de tal magnitud que las respuestas deben ser imaginativas.
El juego de la democracia tiene la ventaja de que, sobre la base de reglas claras y transparentes, la sucesión en el ejercicio del poder debe darse de manera pacífica debido a que las instituciones democráticas constituyen una garantía para la preservación del orden y del derecho. Dicho de otra manera, el respeto por las reglas establecidas en el contrato social resulta fundamental para la preservación del sistema democrático.
El mundo ha tenido la oportunidad de seguir la evolución de la campaña electoral en los Estados Unidos, bajo los efectos del Covid-19, que conduce a situaciones sin antecedentes, bajo el peligro de que se haga realidad la manipulación de la opinión o la otra, de la democracia sin pueblo. Los famosos debates por televisión por poco se suspenden por cuanto el primero fue un desastre.
Al momento de escribir esta columna, parece ya casi un hecho irreversible: en enero próximo, Joseph Biden se convertirá en el 46° Presidente de los Estados Unidos. Resulta poco probable que, por mucha artillería verbal y por mucha gimnasia litigiosa que despliegue su predecesor y contrincante, éste pueda permanecer en la Casa Blanca por “cuatro años más”, como coreaban sus partidarios en los mítines durante la campaña.
Daría la impresión de que hoy como nunca cada persona es libre de hacer lo que mejor le parezca. Aparentemente han caído todos los límites posibles y tratar de trazarlos de nuevo es mal visto. Los discursos del deber ser ya no cuentan con una audiencia cautiva como en otros tiempos. El hombre y la mujer se han emancipado y cada uno se ha constituido en su propia ley, renovada o abolida y reformada cada día, según las circunstancias y conveniencia.
Tenemos una invitación a la trascendencia. Sin embargo, para que ella ocurra precisamos hacer la tarea. Pero, siempre es más fácil estar en lo cómodo que movernos hacia lo desconocido.
Tomaron vuelo alivios significativos industria y comercio, con productos de consumo normal, al reducirse el Impuesto de Valor Agregado (IVA), que se reflejará en transacciones sobre pedidos de materia prima, turismo, hotelería, servicios y movilización de manufacturados.
El coronavirus continúa, los nuevos contagios han bajado pero en los últimos días también se ha visto un repunte. Los fallecidos como consecuencia del mismo también han disminuido, pero si no nos cuidamos, ambas cifras pueden aumentar.